Reto #6

6. Describe una escena de un relato pensando en una fecha significativa para ti y traslada esas emociones a tus personajes.

Nueva era

Inglaterra. 1837.

Rose se sentó en la cama de sus aposentos y miró a su alrededor. Suspiró. Ni de alivio ni de tristeza. Se quedó parada; apática ante la situación que estaba a punto de vivir.

Cuando sus padres habían concertado su compromiso con Dewin McStuffet se había hecho a la idea de dejar el hogar familiar. Lo deseaba. Era liberador en teoría. Pero en la práctica se acercaba más  a una nueva represión. Según se acercaba el día más lo entendía así. Pensó que no era más que una moneda de cambio, una carga que se pasaban de unos a otros. Algo con un valor que ella no quería.

Su madre se esforzó porque fuese una señorita y estudiase a pesar de los apuros económicos que vivían en casa. No pudo cultivar tantos talentos como las muchachas de clase alta. Ni siquiera destacaba en los pocos que había aprendido. Había doncellas que dominaban el canto, el piano, la oratoria y el baile. Rose solo pudo aprender a bailar y a escribir. Bailar fue imposición de su madre, lo de escribir fue cosa suya.

Se acercó al cajón de la mesita de noche y sacó unas cartas. Tocó los sobres intentando que la chispa de los recuerdos saltase. Pero solo sintió la aspereza del papel.
Había mantenido correspondencia con amigas durante mucho tiempo. Largas cartas en las que vertía tinta y lágrimas; de alegría y de tristeza. Sopesó el llevárselas a su nueva casa, pero las había releído demasiadas veces ya. Y hacía años que no sabía de esas chicas. Se habrían casado como ella y se dedicarían a agasajar invitados en las fiestas que darían en sus nuevas casas. Cogió los papeles y los tiró. No sintió pena por deshacerse del recuerdo.

Con muy poco equipaje partió hacia su nuevo hogar. El paseo en carruaje fue corto, y aunque no estaba muy lejos de su familia se sintió aliviada. Era la niña pequeña, y aunque tenía dos hermanos su familia hubiese necesitado otro varón que ayudase a trabajar las tierras. Al menos ahora no sentía que era una carga para ellos. Ahora la sería para su marido.

Cuando entró por la puerta se sorprendió al ver que todo estaba puesto a disposición para su llegada. Él esperaba muy recto frente a la entrada, listo para enseñarle la casa.

—Esta es la cocina —dijo guiándola por la sala.
Él no era rico y no tenía criados, pero tenía un futuro brillante por delante. Ella se paró a observar la estancia intentando familiarizarse. Sin duda pasaría mucho tiempo ahí. No le disgustaba cocinar, pero prefería dedicarse a otras tareas. Sentía que había perdido el tiempo intentando ser algo para lo que no había remedio. Ella no sería una muchacha ociosa de clase alta. Sería una buena y solícita esposa. Cuanto antes le entrase en la cabeza menos sufriría. Él siguió enseñándole lo que había tras las puertas.

—Este es el estudio —dijo cuando entraron en otra habitación al fondo del pasillo. Era una sala preciosa, revestida de paneles de madera con un gran ventanal por el que entraba mucha luz. Dos escritorios de roble llenaban la estancia. Estaban dirigidos hacia la pared, para recibir los rayos de sol que entraban por el cristal y ofrecer vistas a quién se sentase. Sobre uno de ellos, el derecho, había una gran cantidad de sobres y papel, además de una pluma y un tintero.

—Es nuestro estudio. ¿Qué escritorio quieres? Podemos mover tus cosas —dijo Dewin invitándola a sentarse con un gesto mano.

—Es perfecto —murmuró ella.

La excitación de la promesa de un futuro mejor la invadió. Se sintió dichosa, apreciada, valiosa y tonta.

aestheticreto6

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13 comentarios en “Reto #6

  1. Este pequeño relato tiene mucho de ti, y se nota 🙂

    No me cuesta imaginarme en qué fecha te has inspirado, la verdad, y creo que has cumplido el objetivo del reto con creces. La historia en sí no tiene mucha chicha, pero las emociones se transmiten perfectamente. Enhorabuena, escritora 🙂

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    1. La verdad es que para haberlo escrito en una horita está decentillo. Al menos cumplo con el reto.
      Me alegro que se entienda 😀
      (Me ha costado horrores pensar algo porque yo no recuerdo nunca “fechas” rollo numéricas ni celebro ocasiones especiales y me sentía intimidada por lo que escribían los demás).
      Gracias por leerme. Eres un sol. ❤

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      1. Me halaga muchísimo que pienses que hay calidad en mis relatos >3<
        Seremos poquitos, pero quedamos unos cuantos que nos apoyamos entre nosotros (aunque me gustaría estar más presente en vuestros relatos, estoy intentando remediar eso). ¡A tope hasta fin de año!

        Un abrazo ❤

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  2. Precioso y se nota que has logrado superar el reto impuesto, Igual le faltan otras cosas pero como tu dices: para ser de una hora, ha quedado más que decentillo…. Ok, lo modifiqué un poco y es que decentillo se queda corto a mi parecer.

    Me choca un poco el cambio de parecer de la protagonista y la revelación del nombre de su pretendiente después de haberlo presentado en el texto. Pero son solo cosas mías.

    De todo me ha encantado en particular este parrafo:

    “Se acercó al cajón de la mesita de noche y sacó unas cartas. Tocó los sobres intentando que la chispa de los recuerdos saltase. Pero solo sintió la aspereza del papel.
    Había mantenido correspondencia con amigas durante mucho tiempo. Largas cartas en las que vertía tinta y lágrimas; de alegría y de tristeza. Sopesó el llevárselas a su nueva casa, pero las había releído demasiadas veces ya. Y hacía años que no sabía de esas chicas. Se habrían casado como ella y se dedicarían a agasajar invitados en las fiestas que darían en sus nuevas casas. Cogió los papeles y los tiró. No sintió pena por deshacerse del recuerdo.”

    iba a citar menos, pero no pude elegir. Gracias por compartir.

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    1. Muchas gracias. La verdad es que es un cambio chocante. Sobre todo cuando se tiene una idea preconcebida de las cosas como la protagonista. Al final se da cuenta de que no la están valorando como una simple esposa-sirvienta. Aunque ella, insegura de su valía cree que sí.
      Nos haría bien a todos preguntar a los demás que imagen tienen de nosotros en lugar de imaginárnosla.

      Muchas gracias por estar siempre a pie de cañón comentando. Me animas mucho.
      Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

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