Reseña

Reseña: Clorofilia

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Título: Clorofilia

Autora: Cristina Jurado

Versión: Formato bolsilibro. 135 páginas. Marzo de 2017.

Género: Ciencia ficción

SINOPSIS

¿Quién es Kirmen? ¿Por qué el joven no se parece a sus padres, ni a su amigos, ni a ninguno de los habitantes del Claustro? En el exterior de las cúpulas que protegen a los últimos habitantes de la Tierra, una tormenta eterna y monstruosa se ceba con el planeta. Kirmen sigue cambiando y, mientras tanto, no deja de soñar con salir. Al exterior. A la tormenta. ¿Qué es Kirmen?

Preparaos para ver muchas reseñas de libros de esta editorial porque sigo enamorada. Esta es la segunda novelette que leo de la editorial cerbero y cada vez estoy más convencida de que el formato corto es un acierto. También diré que he visto que en muchas reseñas a la  gente le sabe a poco estas novelettes. A mi me gusta cuando un libro me deja con ganas de más. Quizá le quita algo de redondez, pero el sabor de boca que deja es bueno. Este es uno de esos libros.

Lo primero que quiero decir sobre Clorofila es que amo la portada. Es obra de Cecilia G.F. y dice mucho más del libro que la sinopsis, que puestos a criticar…no me gusta la sinopsis.
Las preguntas que hace, y estando englobado en la ciencia ficción me despistaron. Pensaba que el libro iba a ser una especie de viaje de “El elegido” y aunque al protagonista le llamen “El elegido” no es lo que uno podría esperarse a primera vista. Más que ciencia ficción yo lo englobaría dentro del terror. De un sci-fi horror, new weird y fantasía oscura.
El final me produjo una amalgama de sentimientos negativos muy fuertes: desasosiego, asco, enfado… de ahí que, quitando toda la parafernalia científico-tecnológica, yo lo hubiese metido en la colección TÍNDALO (Que espero con ansias. A ver si superan esto.)

Esto es lo que Cristina Jurado cuenta sobre como categorizaría la novela:

No es fácil clasificar esta historia porque contiene elementos de ciencia ficción, terror y new weird con un efecto fantástico al final, pero espero que consiga sorprender y entretener al lector a partes iguales.

Si sois de estómago blando o cogéis el libro pensando  que es ciencia ficción blandita escrita por una mujer os vais a llevar una sorpresa.

Mini resumen libre de spoilers:

La división de capítulos nos ofrece un crecimiento en la historia mayúsculo. En el primero de ellos  se nos presenta a un médico jóven llegando al Claustro y dejando atrás un mundo post-apocalíptico lleno de gente enferma presa de la locura en el que no se puede respirar. Es una perfecta introducción escenográfica. En el segundo damos un salto, un avance, hasta la adolescencia de Kirmen, donde se nos presenta al personaje con trazos retrospectivos y diálogos muy directos de la gente que le rodea para entender su situación. Es sobre quien se centra la historia aunque también vemos el salto en la personalidad del Doctor, maltratado por un mundo horrible que le ha tocado vivir. Kirmen es el último nacido en el claustro, un lugar subterráneo en el que se puede vivir lejos de esas partículas que hay en el aire y que imposibilitan la vida en la superficie, pero él es un tanto especial (para más referencias tenéis el spoiler en la portada) y se confía en que pueda respirar fuera de las cúpulas subterráneas que les encierran.

Me ha costado mucho no leerme el libro del tirón, porque se lee solo.
He disfrutado muchísimo de la narrativa de Cristina Jurado. Escribe muy bien. Su estilo es muy directo y, como dice @OrigenCuantico en su reseña:

CloroFilia es verde, un verde intenso que se va oscureciendo hasta estallar en filamentos marrones verdosos. Los vais a ver, no tengáis duda.

Para mi ha tenido también matices amarillentos. Algo parecido al pus. Y sobre todo, ese tono marronáceo de corteza de árbol.

Como escritora neófita tengo que decir que me encantaría llegar a escribir como ella. Ha sabido hablar sin tapujos de un mundo sucio sin ponerle censura, de hecho, recreándose en las partes más oscuras como pocas veces lo había visto. El punto fuerte son los personajes, tanto Kirmen como el doctor. El mundo queda bien descrito con un par de pinceladas. Se ve definido en la personalidad de los personajes; esa normalización de la locura y del retorcimiento de la personalidad humana en condiciones donde se rompen las normas sociales convencionales. Los diálogos también dicen mucho de los personajes. Forman parte de esa caracterización que tan bien hace la autora.

He disfrutado de la descripción de los procedimientos médicos y de la flora del lugar como una niña pequeña. Me encanta que se le haya dedicado tanto espacio. El capitulo UNO, el más largo de la novela, es maravilloso, y el CUATRO, que pasa desapercibido, es importante en retrospectiva (no bajéis la guardia ni un segundo). Cuando llegas al momento culmen y ves que sutilmente te lo habían puesto en la cara.

El final es una explosión de fantasía oscura. Es una bomba bien plantada que iba dejando pitidos casi inaudibles al principio pero que se iban incrementando en ritmo y volumen.
Me he releído el final un par de veces porque realmente toca un punto sensible en mí. Es el sentimiento de ver que nos trenes van a chocarse y no poder dejar de mirar. Así me quedé yo, con el libro en la mano y una mueca de disgusto en la cara.

Dramatización:
Cristina sujeta un hierro  al rojo vivo con la imagen de la escena final. Yo grito pero ella, sádica, no para de acercarlo, lentamente, para que empiece a sentir el calor y sude. Para que la carne se quede bien hecha por dentro y por fuera. Me retuerzo en vano tratando de escapar. Las cuerdas que me aprietan no se aflojan un ápice. El hierro está cada vez más cerca de mi cara, de mis ojos. Una última suplica brota de mi garganta pero es tapada por el grito agónico que sale de muy dentro, de mis víceras, cuando ella clava sin piedad el metal ardiente contra mi cara. La imagen quedará grabada para la posteridad en mi rostro. En mis ojos derretidos.

Algo que me ha faltado es quizá darle un nombre a lo que es Kirmen. ¿Spriggan? ¿Ent? ¿Ente quimérico?
Incluso un nombre al proyecto científico.

Mi única crítica es el “manpain” que perdono porque no considero el libro como ciencia ficción sino como terror. Si realmente fuese ciencia ficción me enfadaría. Sería algo así como: ¿De todas las cosas que puedes pensar llegas a motivar a tu personaje así?
La pregunta para terror sería la misma, pero la inflexión sería como un quejido de alguien al que le han tocado, acertadamente, un punto débil y han conseguido que esa imagen final se le quede grabada, note el peso de un pedrusco en el estómago y resople con desasosiego.

Para incrementar el hype (aunque ahora mismo está AGOTADA) os dejo un pequeño fragmento que me gustó y que representa muy bien la novelette:

“El Doctor conservaba los quistes en una solución acuosa e, incluso, les había puesto nombres: «Zoltan», «Sync», «Maná»… Kirmen encontraba particularmente retorcido que los mantuviera a la vista de todos con unos contenedores de plástico translucidos con etiquetas bien visibles que los identificaran como sus quistes. Había uno que le repugnaba especialmente. Tenía forma de pene con el glande hinchado y en la etiqueta correspondiente se podía leer: «Pixie: quiste de Kirmen nº17»

VALORACIÓN:
9’5/10

EN CHTLULHUS:

5stars

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4 comentarios sobre “Reseña: Clorofilia

  1. Hola, hola:
    ¡Muchas gracias por esta reseña! En realidad, estoy muy de acuerdo contigo: esta historia es casi más de terror psicológico y new weird que de ciencia ficción. Al menos, yo la concebí de esa manera. También sé que es una historia extraña, que puede crear sentimientos de inquietud, asco y desasosiego al lector. No sé muy bien por qué la escribí. Me gustaría poder decir que tenía un plan o algo así, pero sería faltar a la verdad. La escribí porque la escena final me vino un día a la cabeza y tuve que construir toda una historia que la explicara. Sabía que daría asco y que sería incómoda, pero también que tenía que escribirla así. Me alegra que te haya gustado, a pesar de ello. 🙂

    Le gusta a 1 persona

    1. Yo estoy preparada para el chaparrón. Me gusta que los textos me transmitan sentimientos aunque sean negativos. Me gusta reír, llorar y también, sentir desazón.
      Quizá soy extraña xD Un placer leerte Cristina, repetiré seguro.

      Me gusta

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